Territorio político cultural “La Atómica”

Territorio político cultural “La Atómica”
“Nuestro proyecto consiste basicamente en politizar los vínculos que nos unen.

Desde 2013, un grupo de amigos, amigas, compañeros, compañeras de estudios y de vida, nos propusimos llevar a la práctica algunas de las ideas que debatíamos sobre un posible mundo mejor, potenciar y colectivizar el vínculo que ya nos unía en la amistad. Esa unión produjo una revista y un seminario autogestivo, un curso de verano para niños y niñas y, ahora, desde el verano de 2015, parte de esa energía se canaliza en este Centro Cultural. Algunos de nuestros principios son:

Punto de partida:  autogestión y asamblearismo.
Confiamos en la autogestión y el asamblearismo como una garantía de calidad. En el plano legal nos conformamos como una A.C. y funcionamos a modo de cooperativa, tomando todas las decisiones de forma colectiva, horizontal y asamblearia. Al no depender de ninguna institución ni partido político, todas las iniciativas que emprendemos parten de los sueños y necesidades de las propias personas y colectivos que en ellas se involucren. Es en la comunidad donde reside el origen de la vida, nuestra apuesta se basa en potenciarla y volver hacer de sus vínculos una posibilidad de sociedad y vida digna.

Horizonte: apuesta por el territorio.
Latinoamérica es para nosotros y nosotras algo más que un nombre o un objeto de estudio. Se trata de un cúmulo de saberes, prácticas, ilusiones, aromas, texturas y emociones, pero, sobre todo, se trata de una convicción. De la certeza de que en su cultura popular habita el anhelo de un mundo más habitable. Nuestra propuesta cultural apuesta por un reconocimiento y aprendizaje de lo propio, nuestras memorias y conocimientos, desde la familia y el barrio hasta el resto del continente y del mundo, que sirvan de base y compañía para ese gran sueño de una Latinoamérica libre. Por ello, comenzamos retomando el nombre de “La Atómica”, en referencia a una histórica pulquería que habitó antes este espacio, así como ofreciendo un menú en nuestra cafetería cultural que parte de los saberes gastronómico-territoriales de cada miembro de la cooperativa.

Método: Magia, amor y amistad.
Quizás el más complejo y a la vez sencillo de nuestros principios. El trabajo técnico y el aprendizaje colectivo de prácticas y conocimientos, pensamos, no sería posible sin este sustrato mágico, que tan bien comprendemos y que tanto costaría expresar con palabras.”

“Y que lo imposible, al actuar sobre lo posible, engendre un posible en la infinidad”
José Lezama Lima

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La autonomía es la vida / La autogestión es la fuerza